HISTORIA

Valencia, 1930. Carlos Gens Minguet regenta el viejo taller familiar que, con el tiempo, se ha convertido en una factoría dedicada a la fabricación de pequeña maquinaria, válvulas industriales y bombas hidráulicas. La marca GEYDA que ha creado junto con su socio, Rafael Dalli, está adquiriendo notoriedad y la empresa requiere una nueva sede que cumpla con sus nuevas necesidades.

Para su construcción, Gens busca un arquitecto muy reconocido en la época, Cayetano Borso di Carminati, al que le encarga una fábrica con un diseño diferente e innovador, que se instala en la actual avenida de Burjassot, a las afueras de la ciudad. En el proyecto, además de tomar en consideración el proceso de producción de fundición muestra un gran gusto estético, y tiene muy en cuenta a los trabajadores, planificando para ellos vestuarios con duchas y un comedor.

Las instalaciones se irían ampliando e innovando progresivamente para incorporar la nueva maquinaria, que acabó por suplantar el proceso manual de elaboración de los artículos prácticamente en su totalidad. Un esplendor que se iría convirtiendo en declive hasta 1991, año de su cierre definitivo. Con él se iniciaría un lento pero imparable deterioro del complejo industrial, fruto del abandono y la falta de mantenimiento, que culminaría con el incendio de una parte del conjunto en el 2014.

El destino, no obstante, le tenía preparada una segunda oportunidad. Pocos meses después del siniestro, los impulsores de la Fundació Per Amor a l’Art adquirirían el edificio para rehabilitarlo y dotarlo de una nueva vida, poniéndolo a disposición de la Fundació.

Equipo de arquitectos: Eduardo de Miguel, Annabelle Selldorf y Ramón Esteve.

HISTORIA
Una fábrica de 1930 con un diseño diferente e innovador